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Una zona de transición hacia uno de los pulmones verdes del casco histórico, con la curiosa cruz de la Cerrajería y la huella del arquitecto Juan Talavera. Durante los siglos XII y XIII, la comunidad judía prosperó en esta zona gracias a su ubicación estratégica, protegida por la muralla y cercana a los centros de poder del Alcázar y la Catedral. Se separa de Santa Cruz por la calle Santa María la Blanca y San José, destacando en su interior la plaza y convento de las Mercedarias y la Parroquía de San Bartolomé, de esbelta torre campanario. Era el lugar usado para los que llegaban en caballos, dado que en ella se encontraba el Apeadero del Alcázar que destaca por la portada manierista del siglo XVII. En el interior de esta puerta podemos ver un retablo del siglo XVII presidido por la Inmaculada Concepción con San Joaquín y Santa Ana, San Pedro, San Fernando y en la parte alta San José. Su nombre se relaciona con las banderas que estaban pintadas sobre la puerta de la muralla que da acceso desde la plaza del Triunfo.
Debido a este gran atractivo, el barrio ha sido declarado como zona saturada de viviendas de uso turístico, limitándose la concesión de licencias destinadas a este uso. Constituye un paradigma de como un espacio urbano se ha visto influenciado por la adaptación a las expectativas de los visitantes. El barrio se distingue como uno de los grandes atractivos turísticos de Sevilla y forma parte de los recorridos más frecuentes de la ciudad. Según la división administrativa establecida en 2006, el barrio se extiende en un área muy superior al de la antigua judería que abarca las secciones censales número 37 y 43 del distrito Casco Antiguo de la ciudad. Santa Cruz es un barrio histórico de Sevilla (Andalucía, España) que se asienta en parte de la antigua judería de la ciudad. Aquí te dejo una selección de lugares recomendados para comer bien en pleno corazón del barrio, tanto si buscas algo económico como si prefieres una experiencia más especial. Entre sus callejuelas encontrarás tabernas históricas, bares tradicionales y terrazas con encanto, perfectas para degustar tapas típicas como el pescaíto frito, el salmorejo o las espinacas con garbanzos.
La ciudad de Híspalis, la Sevilla romana, encontraba en esta zona sus límites amurallados en su lado oriental, por la zona de la puerta de la Carne, y, por su lado meridional, por la zona de la plaza del Triunfo. Sus hoteles boutique, casas históricas rehabilitadas y alojamientos con patios andaluces ofrecen una experiencia única en un entorno lleno de encanto. Sus callejones estrechos, sus patios floridos y sus plazas escondidas lo convierten en uno de los lugares más fotogénicos y románticos de la ciudad. En su interior cuenta una magnifica colección de pinturas y esculturas del barroco sevillano, la tercera pinacoteca de la ciudad con obras de grandes pintores destacando Pacheco, Zurbarán, Murillo, etc. Lo curioso es que bajo su trazado se encontraba una antigua vía romana que comunicaba la zona alta de la ciudad con el puerto fluvial del Guadalquivir. Sus casas encaladas y sus balcones floridos hacen de esta pequeña plaza uno de los lugares más fotogénicos de la ruta. Este pequeño espacio toma su nombre de las tres cruces de mármol que se alzan sobre columnas clásicas, creando una imagen llena de simbolismo y serenidad. En esta ruta descubrirás los lugares imprescindibles del Barrio Santa Cruz, sus leyendas más curiosas y los rincones que mejor capturan la esencia sevillana.
Cada rincón de este barrio respira encanto, y recorrerlo a pie es una de las experiencias más mágicas que puedes vivir en la ciudad. Es precioso, pero muy visitado; la mirada de guía local disfruta el ambiente sin perder criterio sobre comida, multitudes y rincones escenificados. En 1826 el asistente José Manuel de Arjona realizó una plaza en este lugar, demoliendo los edificios de la zona y modificando las calles cercanas. En la obra Don Juan Tenorio el personaje Gonzalo de Ulloa, padre de Inés, tiene su casa en esta zona. En 1248 el rey Fernando III de Castilla conquistó la ciudad que se encontraba gobernada por el caíd Axataf. En el siglo XIII Alfonso X aprovechó el espacio del edificio principal para construir el palacio Gótico. Junto al cardo maximus se encontraba un templo del siglo II del que se conservan tres columnas del pórtico, en la calle Mármoles. Ya busques tranquilidad, comodidad o una ubicación ideal para recorrer la ciudad a pie, esta zona tiene opciones para todos los gustos.
Seguimos nuestra ruta por la calle que queda al otro extremo de la Plaza de Alfaro y damos latinka casino a la Plaza Santa Cruz, que da nombre al barrio. Este rincón, lleno de sombra y calma, contrasta con las callejuelas más estrechas del barrio y ofrece un respiro perfecto durante la ruta. Deja que absorba tiempo tras una visita grande, especialmente cuando calor o colas hacen incómodo cruzar media ciudad. Tras Catedral o Alcázar, sus calles, muros, patios y plazas pequeñas cambian la escala de Sevilla de monumental a íntima. Santa Cruz es el aterrizaje suave después de los grandes interiores. Estos puntos ayudan a entender la geografía del artículo antes de decidir la ruta.
🧭 Itinerario Recomendado En El Barrio De Santa Cruz
Atravesamos una puerta por donde algunas familias judías en el siglo XIV, lograron salir de la ciudad durante la persecución cristiana. En dirección sur, llegaremos a la típica calle Judería junto a las murallas del Alcázar, con su fuente y una placa dedicada al poeta Luis Cernuda. Una típica placita andaluza ajardinada con naranjos, con bancos de cerámica y bordeada de casas sevillanas. Plaza presidida por una fuente pavimentada con adoquines y cantos rodados, adornada con abundante vegetación, decorada con un azulejo del Cristo de la Misericordia de la cercana iglesia de Santa Cruz. En la cercana calle Jamerdana, una placa recuerda el lugar de nacimiento de un Hidalgo cuya leyenda fue plasmada en la obra del Tenorio por José Zorrilla.
Bellamente decorada, la preside una estatua de Don Juan Tenorio, obra del escultor vanguardista Nicomedes Diaz Piquero. Siguiendo Ximénez Enciso, vamos a la derecha por la Calle Cruces, para encontrar una pequeña plaza con tres columnas rematadas por cruces de forja que representa al Calvario. En esta calle tenemos antiguas casas palacios, como la Casa Palacio de Salinas, visitable, incluida en la Ruta de las Casas Palacios de Sevilla , y en la cercana calle Abades verás el Palacio de los Pinelo, sede de las academias de Medicina y Buenas Letras. En ella podemos ver numerosos bares y restaurantes destacando la Bodega Santa Cruz o las Columnas, en la esquina con la calle Rodrigo Caro y el Bar Giralda con los Baños Árabes, un Hamman Almohade, en el interior. Su nombre viene del antiguo Hospital de Santa Marta fundado en el siglo XIV y posteriormente convertido en el actual convento. A la derecha vemos el Palacio Arzobispal, la residencia oficial del arzobispo titular de la Archidiócesis de Sevilla, edificio que data del siglo XVI, con una magnifica portada de estilo barroco del siglo XVIII.
En el siglo XIV el rey Pedro I derribó tres edificios palatinos almohades para construir el palacio Mudéjar, que se adosó al palacio Gótico alfonsí. Los demás edificios del Alcázar almohade fueron reformados para su posterior uso. El mayor de todos los palacios de la ciudad fue el de al-Mubarak (que significa "el Bendito"). En la década de 1970 se encontraron en el subsuelo restos arqueológicos de una basílica cristiana que pudiera ser del siglo IV, usada en la etapa romana y visigoda. Debe su nombre a unas banderas que había pintadas sobre la puerta de la muralla por la que se accede al mismo. Los restos permanecieron un tiempo donde se encuentra la calle Mateos Gago. En 1769, durante el periodo de Pablo de Olavide como asistente de Sevilla, el espacio urbano se organizó en cuarteles, cada uno de ellos divididos en ocho barrios, de los cuales, Santa Cruz era uno. Cuando la comunidad judía se dispersó en 1391, la antigua judería dio lugar a tres barrios, el de Santa Cruz, centrado en la collación de la parroquia de Santa Cruz establecida en la plaza del mismo nombre, el de Santa María la Blanca y el de San Bartolomé.
Siguiendo la calle, tras pasar bajo una torre y varias casas , donde una placa recuerda la huida de Carmen, protagonista de la ópera de igual nombre, llegamos al Patio de Banderas del Alcázar. En ella destaca sus casas con grades patios sevillanos, como el Restaurante Corral del Agua, y la Artesanía de Abanicos Ventura. En la plaza podemos ver una placa donde se encontraba la casa del Comendador de Calatrava Don Gonzalo de Ulloa padre de Doña Inés, protagonista de la obra del Tenorio. Entre sus típicas casas se encontraba el estudio del torero norteamericano John Fulton, una placa lo recuerda. Muy turística, está presidida por el Hospital de los Venerables con su iglesia y museo, en cuyo interior hay obras de los grandes pintores y escultores del barroco sevillano. Su nombre proviene de los refinadores de cuero que había en la zona.
Una ruta por el Barrio Santa Cruz es adentrarse en el corazón más auténtico y legendario de Sevilla. Nos gustaría contar con su apoyo para mejorar nuestras fuentes de datos abiertas. Los lugares cercanos incluyen Real Casa de la Moneda de Sevilla y El Arenal.
Con los naranjos más altos de Sevilla, invita a detenerse unos minutos y disfrutar de su atmósfera tranquila, alejada del bullicio turístico. Y un secreto que guarda esta zona es la Plaza de Santa Marta, escondida tras un pequeño pasaje justo detrás de la estatua de San Juan Pablo II. Su fuente central, la Fuente de la Farola, añade un toque de frescura y elegancia al conjunto. Rodeando la Catedral, encontramos la Plaza Virgen de los Reyes es uno de los rincones más icónicos de Sevilla. Además, durante siglos fue un punto de celebración y procesiones, testigo de la historia viva de la ciudad. La Plaza del Triunfo debe su nombre al “Triunfo de la Inmaculada”, una antigua devoción sevillana. Pocos pasos más adelante, por la Calle Joaquín Romero Murube, se abre la majestuosa Plaza del Triunfo uno de los espacios más monumentales de Sevilla. Aunque la historia es más leyenda que realidad, ha contribuido a que este rincón se asocie con el amor y la poesía.
En esta plaza se encuentra la típica Hostería del Laurel , que aparece en la famosa obra de teatro de Don Juan Tenorio. Desde la plaza de Alfaro tomar la calle Lope de Rueda donde se encuentra la Casa Palacio de la Marquesa de Pickman, con una portada renacentista de gran calidad arquitectónica procedente de un palacio de la ciudad de Úbeda. Esta plaza tiene acceso por la calle Nicolás Antonio al los Jardines de Murillo con restos de la muralla del Alcázar. Destacar Típica casa sevillana con patio en el nº 9, el edificio regionalista del Consulado de Francia en el nº 1, y el Tablao Flamenco de los Gallos. En dicho lugar se emplazaba la primitiva parroquia de Santa Cruz derribada por los franceses durante la ocupación, bajo las losas del templo descansaban los restos de Murillo, el excelente pintor del siglo XVII.




